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2 de noviembre de 2018
Así.
Mis ojos se han cansado
de mirar al horizonte.
Mis dudas se han ido disipado
conforme va pasando el tiempo.
Mis temores se han hecho pequeños.
Y mi amor...
se ha dormido en mi recuerdo.
Yayone Guereta.
19 de junio de 2018
Cuerpo de luna.
Que derroche de rocío desprendía en la atmósfera el alba.
Que soberana se ofrecía la piel mojada al instante del reclamo.
Que atrevida la boca al derramar sabroso jugo con su lengua enfurecida
elevándola a los altares.
Declarando ser prófugo del mundo,
se exilió en su cuero,
para morir allí,
"tantas veces como nuevas primaveras"
con la quietud de un sabio que no quiere escuchar
ni abandonar ése paraíso,
el de un cuerpo de luna.
Yayone Guereta.
Foto Propia.
Autora,
Yayone Guereta.
6 de junio de 2017
Silencio en la piel.
En el silencio de la piel
gravita el eco acontecido,
cayendo hacia sus adentros
donde espera la cálida brisa
que roce su punto etéreo,
para dejarse ir...
quebrantado al día púrpura
y estremecerse de nuevo.
Aligera ave migratoria
a surcar los cielos
contoneándose liviana en la danza del vuelo,
dibujando figuritas de amor entre las nubes
con las plumas del sentimiento que acarician su juego,
para sentir profundamente...
como el aire se enreda en su cuero.
Yayone Guereta.
9 de marzo de 2017
La nube blanca.
La nube blanca pasa
totalmente estremecida
escogiendo sus hechuras
para hacerse chiquitina,
echa de menos el impacto de la gota,
-de la gota, de agua fría-,
y en la centellada del alba
se le congela el suspiro
que mantiene perenne
-Ínsito-
por exhalar de su boca primaveras
desde el vientre adormecido.
Sobre las calles dormidas,
apenas iluminadas,
la gota de lluvia fría
juega con la nube blanca.
La blanca nube suspira,
su aliento se vuelve escarcha
mientras la gota la mima,
la nube quiere abrazarla,
-abrazarla, hasta hacerla alabanza-.
Y la luna que los mira
presta sus rayos de plata
y sonríe cuando ilumina
a la nube blanca que pasa,
-que pasa, por la orilla-.
2017- JJ Lluvia & Yayone Guereta.
Gracias Juanjo, por compartir tus versos conmigo
impregnados de hermosas gotas de lluvia que la nube blanca nos deja
creando un dulce poema lleno de belleza.
(Algo chiquitito...)
De mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWZG9IQ0F3Mmwzb2M/view
.
3 de febrero de 2017
Besándome los juicios.
Libero pasiones bajo la cascada lluviosa
que resbala sobre mi cuero curtido,
-donde me dejo ir en suspiros-
exhalando partículas del vaho de mis propios gemidos.
-donde me dejo ir en suspiros-
exhalando partículas del vaho de mis propios gemidos.
Recupero oxígeno
mientras excarcelo tensiones,
- en un juego de "fingers -
- en un juego de "fingers -
el útero se encoge y la piel transpira queji'os,
donde pierdo el norte para sentir el desvarío
en la humedad que agita mis sentidos.
Contengo el aire en la boca con los dientes encorsetados
y la lengua echa un giro,
el espasmo que en un grito mudo se dilata
el espasmo que en un grito mudo se dilata
por el bombeo salvaje del excitado latido.
Y en ese momento de abandono,
-besándome los juicios-,
someto el cuerpo al placer lascivo,
dedicándole un réquiem en honor a mi onanismo.
Yayone Guereta.
De mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWdFlXeVV6QnRad3c/view
someto el cuerpo al placer lascivo,
dedicándole un réquiem en honor a mi onanismo.
Yayone Guereta.
De mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWdFlXeVV6QnRad3c/view
20 de noviembre de 2016
Y seré... ( Poemas existenciales al costado II )
Asoma el torbellino del crepúsculo y sé,
que avecinará próximos pensamientos qué,
cada atardecer culminado se repiten.
Siembra preguntas interrogativas temerosas y dudo,
no hallar respuesta,
temo dormir y al despertar del sueño preguntarme,
si es un sueño mi vida.
La tarde se hace de jirones que desgrana el corazón,
de ajenos pasos alejados olvidados,
y de humo en el aire
que una ráfaga de viento elimina,
de hojas secas pisadas que perecen muertas
en un suelo impasible.
Sólo te pido que si llegases,
lo hicieses con la timidez del rubor que asoma un primer y último beso
aparecido de repente y efímero en ese mismo instante,
despierto y dormido,
visible e invisible,
sin agonía,
rodando hacia tus brazos
y seré, olvido en el olvido.
Quizás, algún día, -sin ya saberlo-,
mis palabras alguien las dirá,
entre luces venideras que aún, ni sabe.
Yayone Guereta.
De mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWLThMYnQtNDlTZjQ/view
.
14 de noviembre de 2016
Anochece. ( Poemas existenciales al costado. I )
Llega la noche con su tortuoso y extenso silencio,
lleno de sombras que ensartan un eco remoto
para morir después sin recuerdo.
Es ligero el caracol cuando sintoniza agudo el sonido más sordo,
incluso una voz perdida de tono olvidado
o las huellas que quedaron timbradas en ese rumor de vocales.
Llega la noche anulando los sensores
y es inútil resistirse a la insistencia para apurar el día que pasó desvanecido,
una piel que ni sabe si es o fue.
Mueren las palabras descendiendo hacia un pensamiento que traga
y en la soledad de mi habitación los sueños comienzan a emerger,
repitiéndose como si fuesen un mar antiguo
donde naufrago con ellos en mareas angustiosas.
Llega la noche hueca y fría,
para dejarme una misiva inexistente,
mis párpados languidecen en una muerte silenciosa que se inundan en esa espera,
dejándome, vacías las manos.
Yayone Guereta.
De mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWSnluR1U0YzV3X2c/view
.
1 de noviembre de 2016
Impermeable.
Acaso cobijo la ausencia de no tenerte,
bajo esa luna que me acuna en la soledad de tu existencia perecedera?
Dejo acaso en tinta los versos que calman este insomnio indomable,
en páginas que quedarán ilegibles para ese silencio eterno?
Hago de mi cuerpo un ovillo escondiéndose desde la punta,
rodando hasta llegar a la esquina
que guarde este aislamiento apretado en sentir.
Siempre espero esa nube que despliegue su humedad
y te portase en forma de lágrima furiosa o tierna...)
para calar mi piel de emociones y poder hallarme lozana en derroche,
destapando la insensibilidad que mantengo impermeable.
Si pudiera exprimir con un toque de dulzura
lo que dejé en el baúl de los duelos...)
El corazón pospone latidos, cubierto de miedo,
la nube amenaza con arrojar desde su arco iris
gotas de sentimiento que empapen mi cielo etéreo.
la nube amenaza con arrojar desde su arco iris
gotas de sentimiento que empapen mi cielo etéreo.
Al alba le robo sueños,
recorriendo empedrados suelos,
poniendo cicatrices a la intemperie,
mientras doblo fisuras al cuero.
recorriendo empedrados suelos,
poniendo cicatrices a la intemperie,
mientras doblo fisuras al cuero.
Yayone Guereta.
20 de octubre de 2016
Desde esta soledad.
Permíteme si te escribo desde esta soledad abatida,
en el pensamiento tibio que la trastoca,
con el semblante hecho escalofrío,
con el semblante hecho escalofrío,
dibujo en la mención a los recuerdos que intento resguardar
y comienzan a desmarcarse para no olvidarte.
Instantes que captura la memoria
y quedan grabados -per secula seculorum-
hasta que el laberinto de la consciencia quiera borrarlos.
hasta que el laberinto de la consciencia quiera borrarlos.
Desperté con la sensación agridulce que deja en nostalgia
a la evocación en un sueño desolado,
pellizcando los bordes de mis sentidos golpeándome el ceño.
Recobro el ensueño para abocar la magia de sentirte,
de nuevo acercándonos,
en una simbiosis donde somos tú y yo,
/con la preocupación de retenerte/,
detengo el candor dulce de tu voz,
esa voz quedita susurrando cánticos y arrumacos de ternura,
unidas por el lazo indestructible del amor.
La piel extraña instantes en el tiempo
que se intentan recuperar en distintos tactos, Ama...)
Acurrucada a tu regazo al calor del pecho que me crió
-a ésta, hoy, mujer escribiente-,
e inflado los pulmones de tu olor y expandir las caricias de tu costado en mi piel
para acomodarte en mis entrañas, reteniendo la niñez
que requiero conquistar del presente, tan ausente hoy en mis días.
-ahora en tu plenitud añeja, eres tú, la niña de mis ojos-
deja que te cuide con la misma dedicación que tú hiciste,
quiero alargar y atesorar el tiempo que en su manto recoge savia,
dedicarme a ti en cuerpo y alma,
la que te llevarás contigo cuando te arrebate ese minutero osado que hace expirar el latido,
-sigues estando y es tan arduo abandonar esta angustia-,
que desespero ante una evidencia cronológica y escapada de entre mis manos.
Nota:
El amor en todas sus formas es,
un dolor insufrible que castiga.
un dolor insufrible que castiga.
27 de septiembre de 2016
Ecos opacos.
Voy a verter al mar las gotas de lágrima hiriente que caen por mis párpados
y van filtrándose cuál cuchillos por mi cuero aguerrido,
para abandonar esta melancolía emulsionada en sollozos
para abandonar esta melancolía emulsionada en sollozos
con la que abato este rostro partido de sonrisas.
Pero una por una se diluyen entre las grietas penetrando su tristeza
soliviantando aún más mi inquietud,
( los días de lluvia siempre afligen la valentía
convirtiéndola en opacos ecos al amor)
invadiendo mi desnudez,
empedrando el alma,
amotinadas en rebelión para hacer allí de su morada mi patíbulo.
empedrando el alma,
amotinadas en rebelión para hacer allí de su morada mi patíbulo.
Más en las luchas de poder siempre hay vencedores y vencidos,
y ganáronme la batalla en la fragilidad del combatiente
y ganáronme la batalla en la fragilidad del combatiente
al mostrar el sentimiento servido en bandeja de plata,
sin otra arma con la que bregar.
sin otra arma con la que bregar.
Ríndome ante el azar de los días que traerán tanta pesadumbre
de este otoño venidero que lastima,
y en su fatalidad sólo quedome rogar al rey astro,
y en su fatalidad sólo quedome rogar al rey astro,
/lléneme de luz/
concédame en caridad un vértice de calor a este corazón aterido,
concédame en caridad un vértice de calor a este corazón aterido,
y que el cobijo de esta existencia cubra con tacto esta carencia,
con una suave caricia tierna,
con un abrazo protegido,
con el mismo cuidado, con el que se mima a un niño.
Yayone Guereta.
9 de septiembre de 2016
Esa parte del corazón. ( Versión II Amor )
Versé infinidad de veces adioses prolongados al amor
creyendo no ser oración ni credo para nadie
-en todos sus designios-
y como si fuese único ese día
-sabiéndonos magia-
llegas a mi con la palabra tibia del acercamiento
que al roce de un movimiento de fortuna
me haces creación en tus manos,
donde me entrego sin la duda de un pasado
olvidando la nostalgia que fui.
A través de nuestros ojos recogemos sentimientos mutuos
-llenos de confidencias-
guardándolas en el silencio de la mirada
/haciéndonos beso y suspiro/
adivinándonos el alma, la piel, y todo,
en esa parte del corazón...
Amo.
Yayone Guereta.
De mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWbktqRDE0M3FRS28/view
Foto propia.
15 de junio de 2016
Aunque la palabra sea sueño.
Siempre hay un constante efluvio
en los ojos que emanan esa sed de piel, -mi sed-
y si por sus fronteras encontrase la esquina donde anclar mis inquietudes,
moriría eterna en carnes.
y si por sus fronteras encontrase la esquina donde anclar mis inquietudes,
moriría eterna en carnes.
En mi pasión de Mujer no necesito estrategias que ordenen,
-pues en el ardor-
los cuerpos se atraen imantados entre lo cóncavo y convexo
fundiéndose como dos gotas de rocío tras el velorio que deja la noche.
-pues en el ardor-
los cuerpos se atraen imantados entre lo cóncavo y convexo
fundiéndose como dos gotas de rocío tras el velorio que deja la noche.
Hasta puedo adivinarle,
-aunque la palabra sea sueño-
en mis versos enredados,
pues es "bravo", -salvaje arrebatador el condenado-
-aunque la palabra sea sueño-
en mis versos enredados,
pues es "bravo", -salvaje arrebatador el condenado-
más ya dejé mi nombre en las cordilleras de su frontera
y el tacto emigró al mercurio de su ser en el resplandor de la caricia.
y el tacto emigró al mercurio de su ser en el resplandor de la caricia.
Aún late este corazón en virutas de fuego
y brota el delirio en estas manos temblorosas
y brota el delirio en estas manos temblorosas
por querer saberte si existieses.
Nota:
Sigo dejando el alma en poemas en la cavidad de mis sienes.
Sigo dejando el alma en poemas en la cavidad de mis sienes.
Yayone Guereta.
11 de junio de 2016
Tras los vientos.
Vuelvo a mis ausencias en el reclamo del recuerdo,
antes que aparezcan las lluviosas noches
donde la luna fue llanto y gota de lágrima
en una mejilla que ahora endurece.
Si en mi fatiga me dejé un te quiero en el cajón del olvido
y las caricias en la parcela exiliada del corazón que ahora guardo,
no se aflijan,
son para apaciguar mi sed de calma y estar en paz conmigo,
aún en el renuncio del beso primaveral
dejaré un susurro en la desnudez de mi frontera
y sentirán mis aires cercanos,
pues llevaré en la geografía de mi espalda
el equipaje que recogí de la memoria.
El ave añeja ya no emigra a los humedales,
pues ahora se deja acariciar
por el suave aleteo de la mariposa blanca
que siempre trae buenas premoniciones,
alegres chocan ambas las miradas ajenas al mundo,
como si de un cortejo celestial se tratase
en el lenguaje universal del amor sumándose a la naturaleza.
Que locura pretenden las atrevidas traviesas...
Voy tras los vientos risueña al camino bajo el cobijo de mi piel
con el sabor mágico del momento que trae el nuevo equinoccio y me entrega éste universo.
Yayone Guereta.
En mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWdEtXUVppd3RCMXc/view
Yayone Guereta.
En mi voz:
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWdEtXUVppd3RCMXc/view
28 de mayo de 2016
Con el alma etérea.
Estos versos adquieren la forma de los últimos coletazos
en una andadura por ciertas tierras -para mi yermas-
sentimientos que emigran cuando el sentir se apaga
consumiéndose como una vela.
sentimientos que emigran cuando el sentir se apaga
consumiéndose como una vela.
Momentos escritos en este vasto camino de tinta negra,
(desde la pasión que zozobra, hasta la más triste amargura que condena).
Diluida en letras dejo de ser para que otros crezcan,
recogiendo prosas diversas, -las que divisé-
desde la sepultura que marcó mi espera.
Como vampiros extraen la sangre que hierve a borbotones
-bombeando pasiones-
-bombeando pasiones-
se vanaglorian de un triunfo ilusorio, dejando el alma etérea,
más los suicidas de piel, tejerán su condena -machacar sienes-
aplastando cerebros para que no se levante cabeza.
En un mundo de fantasía e ilusión también se desintegrarán,
títeres, payasos y majaretas,
destructores en su locura que pretenden aniquilar un cometa
el que tan solo quiere elevarse en libertad bailando con las estrellas
el que tan solo quiere elevarse en libertad bailando con las estrellas
en este penoso espectáculo sin fronteras.
Aquí cada cual elige su quimera,
mas yo respondo de mi final
apartándolo como ermitaña que traga la tierra, -sin despedidas- eso si,
por si algún día "Renazco" con brotes de una esperanza nueva.
En la nada solo hay silencio,
En la nada solo hay silencio,
el silencio de la nada...
Yayone Guereta.
18 de mayo de 2016
En un labio tardío.
Peregrina de mis pasos
quise hacer en su piel mi nido
donde también quise ser sombra de sus estigmas
que con la venda de mi alma sanaría las heridas vertiéndolas al olvido.
quise hacer en su piel mi nido
donde también quise ser sombra de sus estigmas
que con la venda de mi alma sanaría las heridas vertiéndolas al olvido.
Más al olvido rezo olvidar, viniendo a mi perdido
como vino la angustia del abatido
con las manos calladas desnudas, paradas, sin vida,
como vino la angustia del abatido
con las manos calladas desnudas, paradas, sin vida,
de un último suspiro.
Más fui viento en un labio tardío
una caricia áspera por la avaricia de la mano torpe sin trazo
que aspiraba alcanzar un cuero que de por si,
una caricia áspera por la avaricia de la mano torpe sin trazo
que aspiraba alcanzar un cuero que de por si,
ya se reconocía así mismo.
Si hubiese advertido no ser aliento de un soñado anhelo
y sin querer rellenar los huecos vacíos,
alcanzarían a distinguirse las almas para caminar en plena libertad propia,
sin obligación a la caricia, ni implorando, un cariño vencido.
alcanzarían a distinguirse las almas para caminar en plena libertad propia,
sin obligación a la caricia, ni implorando, un cariño vencido.
Esparzo al aire el amor que es mi esencia,
los vientos sabrán que aún, sé amar.
Yayone Guereta.
4 de mayo de 2016
Si me llama tu mar.
Llegó la hora de partir,
y en velero de larga travesía elevo anclas
sujeta al timón la mano firme apunta a las estrellas
donde seré trazo desnudo
piel que absorbe brechas, tatuaje perenne
en el mar de las promesas.
Mientras tu me haces vereda estrecha
de paso continuo
que soporta la fatiga del caminar
de la escarcha y el rocío
entre el cielo y el mar
calmando un invierno frío
clavando una soledad.
Porque tu mar me llama
con embestidas que zozobran
entregándome a sus aguas
al vaivén de sus olas
con el impulso sedienta, mi sed de amar.
Pues soy regazo y cuna de sentires
de soles y lunas llenas
y de eternidades calladas
!que ahora gritan!
por navegar en tu agridulce mar
donde me postro en plegarias
si me llama tu mar.
Hazme tuya, digna de tu voluntad.
Yayone Guereta.
De mi voz.
https://drive.google.com/file/d/0BxTAX2JR7GuWSlBlb0QxRS1IX0E/view
3 de mayo de 2016
Y se me escapan las inquietudes.
para zambullirme en tu madrugada
donde los sueños se liberan
la intención reprimida callada.
Con la certidumbre en un bolsillo roto
aguardando el murmullo del alba
relleno de colores el deseo
desvistiendo el cielo como desnudo mi alma.
!A chorros se me escapan las inquietudes,
las ilusiones de ser libre atada!
Ladrones de nuestros desvelos
creyentes del propio sino
ni rezos ni oraciones,
solo lo sabe nuestro camino
credos a la pureza del ser,
de ser ambos...uno mismo.
Yayone Guereta.
9 de abril de 2016
Vertiendo deseos.
Induce el toque de la palabra que queda
en lo extenso del sueño que nunca termina
de la noche trémula que desgasta
lo irreverente al paso del día.
Devoro siluetas transitando esquinas
en instantes que el tiempo se come
persiguiendo huellas
como fuente de guía.
Y me pregunto en las horas baldías
si soy estrella lejana
si fui aire liviano tardío
que las hojas dejó el otoño
en plena plegaria inconclusa / vacía/
Imagino soñar por momentos
que vierto deseos en su cauce
como el deseo que tiene la semilla,
de trepar y crecer
ser campo abierto, quietud del cielo,
respirar vida.
Autora:
Yayone Guereta.
7 de abril de 2016
Transparencia rendida.
Venderé mis soles
al más puro estilo suicida
pues mi eco dejó de existir
como si se tratase de otra persona.
Yo misma cometí ese sacrilegio
al intentar olvidar lo que fui
-ya que decir "olvidar" es rememorar-
al querer ser hoy otro deseo en su pureza.
Contemplo otras estaciones
donde la noción del tiempo se aviva /rozando cicatrices/
y el puño aprieta con dolor al recuerdo
dejando señal en los dedos cansados.
Mi verdad es reposo -que espera lunas-
soy noche quieta ansiando el alba
pasión en soledades
transparencia rendida.
Nunca me posé, en una nube que no sentí mía.
Yayone Guereta.
4 de abril de 2016
En la libertad del sentir.
I
En mi cielo reposado un mar de ilusiones crece
y barrunta primaveras en los suspiros del pecho
en verde esmeralda pinta la memoria el horizonte
con el majestuoso azul cobalto que despide el párpado al ocaso.
Allá te presentas tú, asiendo mi mano
sin templanzas
sosteniendo las inseguridades en lo añejo de tu saber
y la certidumbre del que solo desea ser amado en plenitud.
Me deslizo en tus trazos al mismo tiempo que templo los míos
acomodando el sentir
pues golpea fuerte el latido cuando es trastocado por la presencia
elevando la soledad hacia las nubes donde meces los vientos.
Entre tus corrientes, /discreta y sibilina/
me muevo con la libertad del silencio sin detener mis mareas
y en la intuición de la palabra muda nos reflejamos
y en el fluir de lo imperfecto mezclamos vida.
II
A la par de tus versos me renuevo,
mi marea blanca que no cesas de crecer y crecer con las palabras,
a la par de tus versos me remueves,
me disuelvo voluntario entre tus aguas
con los sueños compartidos que reflejas
en la voz que aún no conozco y adivino,
con tus manos sentidas en mis manos
en esta senda que te muestro, que me enseñas.
A mi lado te percibo
en el roce de tu acento y de tu aliento vivos,
en tu piel madura que me toca cual brisa suave en madrugada
imaginada
por lo escrito en nuestros cielos
que nos lleva hasta el encuentro.
Por ser quien eres,
marea sin descenso,
me inundo de ti,
queriendo que me busques
envuelto entre papeles que te leo,
recogido entre colores de mis bosques
y me encuentras
recitando para ti todas las luces
que he creado en vendavales,
y te hallo, corrigiendo para mi tus frases
libres que me enredan de ternura
a la par que me desvelo entre mis noches
deseando encontrarme con tus ojos,
con tus brazos, con tus párpados,
en humilde sensación de completarnos
a través del sentimiento concebido
en la flor de nuestras rimas.
Este poema se elabora desde "La libertad del sentir" más hermoso y bello
creado de las manos del poeta Gallego José Manuel Gómez Mira y una servidora
Yayone Guereta.
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