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30 de marzo de 2020
Pensando en ti.
La mañana está densa
como mi psique,
similar a los contrastes del follaje.
Me encuentro en un vergel hostil,
en su dureza siento la frialdad,
la humedad calando mis huesos.
Pienso en ti,
aunque cada día estás presente en mi memoria.
(El corazón se encoge y me pellizca el alma)
El dolor es intenso, desgarrador, brutalmente dañino,
imposible de curar.
Soy la viva imagen de la frustración,
del amargor y la desesperación.
Te llevaste contigo media parte de mí,
y yo sin ti, ya no soy.
Recuerdo tus palabras, tus gestos,
que los hice míos,
me adueñé de cierta parte de ti para seguir siendo,
sin embargo, siento que cada día dejo de ser más.
El mirlo blanco dejó de volar para posarse en la piedra blanca qué la cadáveriza eternamente.
Nunca me hirió tanto una piel tan ausente como la suya.
Dueles tanto...
Iré a ti en un claro de luna, ama.
Yayone Guereta.
De mi voz.
https://drive.google.com/file/d/19Uov5wNCOsOOz3BU8n9lU1BUgE1IRvVR/view
24 de junio de 2015
A la luna le pido.
Mi piel se afloja y aloja
al sonido de su nostalgia
hecha un suspiro.
Torrente de sensaciones
que avivan mis sentidos dormidos.
Embebo su universo
sin pedir permiso y a poquitos,
dosificando el ansia
que me lleva al infinito éxtasis.
Pido a la luna oscura en hechizos
te traiga al amparo de mi abrigo,
cobijarte en mi seno,
calmar los tormentosos sueños que te desvelan
por la falta de mi latido.
Yo, ya
Ya, yo...
Necesito de ti.
Yayone Guereta.
9 de junio de 2015
Guardando un beso.
Guarda en secreto el momento del beso,
elaborándolo con aromas a jazmín,
amapolas y eneldo fresco,
que embriague y calme la sed
de la boca que traerá el sediento.
El espejo le recuerda
como conjugar elementos,
que el miedo fue ocultando
por falta de tacto y verbo,
queriendo arraigarse
a la sombra de un invierno.
Ahora se muestra
como la golondrina en su cortejo,
llamando al ruiseñor
que portará consigo su primavera,
errante de un tiempo pasado
queriendo ser cómplice en su aleteo,
porque majestuosa se eleva con el viento,
invocan los campos la gota de lluvia fresca,
para fundirse desde la tierra
germinando desde lo etéreo.
Dejará de ser secreto el beso,
si los labios llegan a la boca
que con tanto tesón, espera y tiempo,
elabora como un conjuro
un amor que será eterno.
Yayone Guereta.
21 de abril de 2015
Entre la espada y la pared.
Se le antoja a la mente
pensar de repente,
el deseo de besar
la boca silente
Manos que versan caricias
súplicas de muerte,
cuerpo que implora
pernoctar el verbo adyacente
La piel se estremece
el implacable temor aparece,
y el miedo invade
empezando por las sienes
Los labios enmudecen
seca la boca se muerde,
se dispara el pensamiento
empezando a morir lento
Divagando el momento
el Tic Tac se ralentiza,
mientras entra el desespero
se paran los tiempos
Llegará el momento
temblando solo pensarlo,
si se mirarán a los ojos
si se cogerán las manos
Tornarán las mejillas
uniéndose abrazados,
silencio...se besarán
es lo soñado
Se piensan nostálgicos
se buscan ansiando,
se sienten con la esperanza
se esperan alimentan las ganas
La duda existente
expresa en un folio blanco,
contra viento y marea emborrona
temiendo el salto
A la noche le pide la mano,
mira la luna esperando,
titubea con gesto preocupado,
el corazón se encoge apretado
Se le antoja a la mente
pensar de repente,
indecisión o dicha,
ambas...sabrá que duelen.
Yayone Guereta.
26 de marzo de 2015
La magia de las letras.
Que sabrán de las quimeras
de lo que es justo o injusto,
personas que juzgan
sin tener en cuenta
del poder de la palabra,
pudiendo llegar a destruir sistemas
a lo ancho y lo largo del planeta.
No es condición esa la del poeta,
que alimenta seres
con fantasías,
sueños deseados
inalcanzables
que dan las letras,
volar cometas
andar por las nubes
levitar por mares,
tocar la luna
ver al sol con pecas.
La lágrima que brota
la piel que se eriza sintiéndolas,
dejando por minutos el presente
traspasando por momentos
a otra dimensión,
para sentirnos únicos
cada cual a su manera.
Es la magia de las letras,
príncipes, magos, hadas y reinas.
Enanos, duendes, dragones,
en castillos, mazmorras,
guerreros de lucha sin tregua.
Que nos dejen espacio
es nuestro caso,
seguir rellenando
renglones que dan vida
a historias bélicas,
de amor o relatos,
siempre con un principio
sin finales
por si acaso.
Embellecer la riqueza
de la mente, ojos y labios,
libertad de juntar letras
libertad de expresarnos,
la libertad de ser poetas.
Dejarlo en nuestras manos,
que sabrán, si nos equivocamos.
Yayone Guereta.
25 de marzo de 2015
Ya es tarde.
La luz del atardecer no llega
se apagó del camino,
aún echándole de menos
la boca no se equivoca,
no debió bajarle todas las estrellas
se vacío de golpe el cielo
y con él se llevó su destierro.
Tal vez ese fue el error,
tanta entrega,
tanto deseo dado
a sus pies postrado,
al mínimo gesto
de la mueca con la mano,
hasta robarle al aire partículas
que lo inhalasen sus labios.
Protectora de lo suyo
como leona
protegiendo la manada,
solo así nace
el corazón es el que sabe,
no entiende de otras formas
ni sabe.
No esperes
si en su busca
no hayas a nadie,
bofetada a doble cara
se dio cuenta tarde,
de lo afortunado que era
que dejó colar
en el espejo de la suerte,
lo que no vio
mirándose,
teniéndolo todo
profeta en tierra de nadie.
Aun echándole de menos
ya no vayas
ya es tarde,
no tiene nada que darte,
olvidó la felicidad que tenía
tras duros años
de soledad errante.
Construyó nuevos astros
que iluminan con luz incesante,
espera con pausa
sin prisas,
por si alguien...
quiere quedarse.
Yayone Guereta.
22 de marzo de 2015
Elegí.
Que nadie me espere
despierta,
la noche envolvió
mi tierra yerma,
del crepúsculo arrastro
el cansancio de mis piernas,
en un camino de hastío
horizonte baldío que ciega.
Que nadie me espere
despierta,
las nubes taparon mi cielo
la luna con su guerra
se apoderó del sol,
sintiéndose una reina,
los astros son testigos
para que no amanezca.
Que nadie me espere
despierta,
mis ojos se hicieron
a esta oscuridad tan espesa,
el corazón ya esta oprimido
en la caja que no suena,
ventana con muro de piedra
sin miedo a la tormenta.
Que nadie me espere
despierta,
que no quiero sentir
como golpea en la azotea,
clavando a punta de cincel
tallando en la piedra,
lo que el mundo quiere ver
así son sus reglas,
infierno el que claudica
en cosas etéreas.
No me esperéis despierta
dormitar en mi sistema,
elegí la libertad
de una soledad eterna.
Yayone Guereta.
21 de marzo de 2015
Se trata de sentimientos.
Un momento,
quedará para el recuerdo
transformado en eterno,
el minuto sea una vida
los segundos detenerlos
tiempo que para instantes,
la memoria no olvida
causa de efecto.
Una escusa,
que sea roce de palabras
hacia los labios que susurran
cálido aire que el oído escucha,
piel que tirita
erizando sus puntas.
Una sonrisa,
la que se guardará en las retinas
cuando se cierran al parpadeo
recordando el dulce sabor
de la boca que se deseó tendida,
como rosa fresca
riega el rocío en la mañana,
humedad de los labios
crean burbujas de agua bendita.
Unas manos,
que cobran vida al tacto
cuando la ausencia de la caricia
queda en el aire,
esfumada entre los dedos
llevarla en un espacio del pensamiento.
Una vida,
que tendrá contratiempos,
la mirada sin lluvias
sombras que amainarán
cuando ambos pasos
cubran los mismos deseos,
el alma sea la luz
guía de encuentro.
En un momento,
con una escusa
de una sonrisa,
unas manos
son...
sentimientos.
Yayone Guereta.
5 de febrero de 2015
Vestigios del tiempo.
Sé, de cielos encapotados
de tormentosas miradas,
de lloviznas en ojos cansados,
de ojeras por los vestigios del tiempo
que pasa como si nada.
De pieles arrugadas,
melancólicas por no ser usadas,
de bocas que olvidan palabras
y de vidas desgastadas,
por falta de ilusión y de esperanzas.
Yayone Guereta.
15 de enero de 2015
Tengo.
Tengo, un te quiero enjaulado,
millones de deseos guardados,
y el tiempo juega en contra en ponerse de mi lado,
y yo no se que hacer con tanto cielo atormentado,
si te digo ven,
y tu no sabes ni que existo acaso.
Te siento tan grande...
que me aparto,
a tu lado me hago pequeña
y no tengo valor
para dirigirme hacia ti ni un paso
por miedo al rechazo.
Y yo aquí suspirando,
sin saber como hacer ni que decir
por tener,
un encontronazo acertado.
Tú tan culto
con tanta vida entre tus manos,
cuantas cicatrices contadas en relatos
heridas versadas en papeles blancos.
Cuanto lápiz gastado en folios tirados,
toda tu alma, la siento tanto...
Y yo aquí me quedo suspirando,
prefiero vivir de silencios a un NO sepultado,
llamenlo cobardía,
aceptado,
solo espero al destino sabio.
Si a de ser, será, si no...
en la eternidad nos encontramos.
Yayone Guereta.
14 de enero de 2015
Reivindicando.
Que el aire
revuelva mis entrañas,
y hasta el último hálito de vida
no me deje sin mañanas.
Que un soplo de aire
traiga el suspiro que me eleve
y no me deje de rodillas,
si no de pie y de puntillas.
Para poner el cuerpo erguido
la cara y las manos en alto,
mirar al cielo y al infinito
y arremeter
con lo que me es impuesto
sin doblegar mis pasos.
Al infierno le pido
que me de una tregua,
no embista a sus demonios
ni a sus ángeles caídos
que yo no creo en hadas
ni en duendes paganos.
Es el espejo quien me habla de realidades,
de estar y ser persona,
lo demás,
lo dejo para fanáticos radicales.
Yayone Guereta.
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