Sólo si eres alguien que aprecie los sentimientos y sus pensamientos, disfrutará de la escritura de ellos.
Éste blogger permanecerá abierto para el disfrute del lector por petición solicitada de compañer@s blogueros, tendrá la actividad qué las musas así lo dispongan.

6 de febrero de 2015

Entre dos mundos.



Una noche más desvistiendo el oscuro cielo,
las estrellas escondidas aguardan mejor tiempo.

Se camuflan tras la luna protagonista de sueños.

Una noche más,
hizo de sus cicatrices remendadas
una piel nueva a puntadas,
para pasar desapercibido frente al mundo,
y al espejo que le reflejaba,
su triste semblante y el gesto que le delata.

Eligió la soledad,
castigó y sometió su vida
sintió que lo perdió todo

-se olvidó de sí-,

ya no esperaría ningún tren en el andén de sus días,
y mientras el ocaso iba comiéndose el atardecer,
igualmente así lo sentía,
como iba devorándole en sus entrañas 
y muriendo lo que no le pertenecía.

Se vistió con sus mejores galas
las que un corazón hastiado permitía,
color negro eran sus alas
rojo carmesí sus labios
como sangre endiablada lucia,
espera la muerte, para consumirla.

Entre dos mundos a un paso está el momento,
la daga del infierno
y lo terrenal, para seguir sobreviviendo.


Yayone Guereta.


5 de febrero de 2015

Calor en la mirada.



Lleva el calor en la mirada

refugio en una piel

que abriga cuando abraza,

roza silenciosa

la boca que toca

el beso que a sus labios

despertó su alma rota.

Revive cual simiente

como pétalo en flor

que asoma en su tallo,

retoma el vuelo oxidado.

Le sujetan nuevas alas,

el bastón de apoyo de sus manos.

No está sola

su ángel ha encontrado,

pone rumbo a su sueño deseado.


Yayone Guereta.

Vestigios del tiempo.



Sé, de cielos encapotados

de tormentosas miradas,

de lloviznas en ojos cansados,

de ojeras por los vestigios del tiempo 

que pasa como si nada.

De pieles arrugadas, 

melancólicas por no ser usadas,

de bocas que olvidan palabras

y de vidas desgastadas,

por falta de ilusión y de esperanzas.



Yayone Guereta.


Ruinas.




Mordió sus entrañas,

pellizcó su corazón,

sacudió sus mariposas

le empujó al abismo de la desolación,

le arrastro a la locura

-hacia el olvido-

le arrancó la razón,

quedó en ruinas

todo lo que construyó.


Yayone Guereta.


27 de enero de 2015

Tatuaje.



Donde la espina clavó su punta
queda tatuada la rosa, -herida-,
brotando la gota de sangre
piel que no recupera y se consume en vida.

Cuando la mente pierde la cordura,

la oscuridad penetra entre cuatro paredes frías,
franqueable muro, así son los días.

Con cadenas fustiga su tormento

el dolor la mata y yace sintiendo,
no merecer más suplicio
que le somete la daga de ese, su infierno.

                                             

Yayone Guereta.

19 de enero de 2015

Quizás, quizás, quizás...



Quizás guardó bajo el musgo del sauce toda esperanza,
quizás solo la detuvo allí a la espera de otro motivo.

La llave que abriría un nuevo tiempo,
a vivir la emoción de lo perdido.

O quizás era una fantasía que soñaba en sus devaneos con los sueños,
sentada frente al río,
donde mojaba sus pies y la mirada se le iba al infinito,
con los pantalones remangados
y el trasero en un tronco hundido.

Arranca la hierba a puñados,
desnudando la tierra, hasta hacerla surcos,
en sus idas y venidas de pensamientos,
a veces inauditos.

Deja volar sus ganas
monta en nubes
y descalza,
se apresura a alcanzar lo prohibido.

Pero cuando empieza los truenos
y cruje los relámpagos, se le nubla lo sentido,
y sin darse cuenta, nota en sus mejillas,
gotas saladas que se entremezclan,
es la lluvia,
que se junta con sus lágrimas como amigas.

Despierta con triste gesto,
y a toda prisa,
se refugia entre los arboles que calman su desdicha,
y le proporcionan el aire que necesita,
bocanada que inhala, paz interior que suplica.

Quizás solo sean los quizás de algo que ansía,
hasta puede,
que esté en un quizás, que quizás nunca sabría.


Yayone Guereta.




15 de enero de 2015

Tengo.



Tengo, un te quiero enjaulado,
millones de deseos guardados,
y el tiempo juega en contra en ponerse de mi lado,
y yo no se que hacer con tanto cielo atormentado,
si te digo ven,
y tu no sabes ni que existo acaso.

Te siento tan grande...
que me aparto,
a tu lado me hago pequeña
y no tengo valor
para dirigirme hacia ti ni un paso
por miedo al rechazo.

Y yo aquí suspirando,
sin saber como hacer ni que decir
por tener,
un encontronazo acertado.

Tú tan culto
con tanta vida entre tus manos,
cuantas cicatrices contadas en relatos
heridas versadas en papeles blancos.

Cuanto lápiz gastado en folios tirados,
toda tu alma, la siento tanto...

Y yo aquí me quedo suspirando,
prefiero vivir de silencios a un NO sepultado,
llamenlo cobardía,
aceptado, 
solo espero al destino sabio.

Si a de ser, será, si no...

en la eternidad nos encontramos.



Yayone Guereta.



Somos de carne.



Sorbo a sorbo, paso a paso,
embeber-te, degustar-te despacio,
caminar-te suave y lento
hasta fundir mí piel con tu tacto.

Recorrer cada rincón olvidado
desearnos sin motivos, sin espacios,
deteniendo el tiempo cuando nos buscamos.

Besos que ensalivamos al mezclarnos,
-somos carne-
y de caricias nos alimentamos,
de sentimientos al tocarnos.

Pasiones que en timidez desnudamos,
como un juego de niños
-lo empezamos-,
y nos vamos embarrando hasta llegar a ensuciarnos
de palabras lascivas susurradas que alteran en el oído, estallando.

(Nos perdemos en un bucle de espasmos
y nos comemos vivos, casi, hasta dañarnos)

Dulce dolor que aceptamos,
-alcanzando el éxtasis-
la locura que en lujuria colmamos,
cuerpo a cuerpo, labio a labio.


Yayone Guereta.



14 de enero de 2015

Reivindicando.



Que el aire 
revuelva mis entrañas,
y hasta el último hálito de vida
no me deje sin mañanas.

Que un soplo de aire
traiga el suspiro que me eleve
y no me deje de rodillas,
si no de pie y de puntillas.

Para poner el cuerpo erguido
la cara y las manos en alto,
mirar al cielo y al infinito
y arremeter 
con lo que me es impuesto
sin doblegar mis pasos.

Al infierno le pido
que me de una tregua,
no embista a sus demonios
ni a sus ángeles caídos 
que yo no creo en hadas
ni en duendes paganos.

Es el espejo quien me habla de realidades,
de estar y ser persona,
lo demás, 
lo dejo para fanáticos radicales.



Yayone Guereta.


12 de enero de 2015

Noches que aprietan.




Es por las noches
donde el insomnio le aprieta,
cuando esconde la sonrisa de pega
y se enfrenta a la realidad que le supera.

Asoman los demonios 
a la tenue luz de las velas,
le persiguen las sombras
los recuerdos su triste condena.

Mira la luna, 
la que prende su candela
y pide a sus destellos
que le acompañe en su pena,
que no la deje sola
que a su manto se enreda,
así se siente protegida
arropada por su dulce estela.


Yayone Guereta.


Hilo de esperanza.




Era joven, sin embargo, 
prendía arrugas de vejez es su alma,
aunque por los poros de su piel, aún respiraba.

Con anhelos por volver a sentir
unas manos
que le diesen vida a su desgarrada mirada,
que le hiciesen vibrar como en otra etapa.

Echaba de menos esa necesidad tan humana.

Ya no espera ni cree en milagros,
aunque se aferra a una esperanza
que le tienda la mano esta existencia
para no acabar sus días deteriorada
y creer que las caricias no dañan.


Yayone Guereta.


11 de enero de 2015

Elementos



Fuego y agua
tierra y cielo,
cuatro elementos de la vida
y en mi,
ni los siento como deseo.

Nada quema mi fuego
ni sed para saciar
y beber en ningún abrevadero.

Con pies de plomo
piso la tierra
para no caer de nuevo,
y el cielo... Ayyy!!!

En cuanto espacio de tiempo
podré tocarlo de nuevo.


Yayone Guereta.


16 de diciembre de 2014

A veces...



A veces...

tiembla el habla

tartamudean los miedos

se desestabiliza el alma.


El desgarro aparece

y el silencio comienza hacer su danza,

haciéndose dueño

de todos los tormentos

terminando por ahogarse en sus aguas.



Yayone Guereta.



Lamentos.



De nuevo emergió
a un mar de lamento
de orillas fraguadas
y diques secos,
la boca cansada
de palabras al viento.

Otra vez el silencio,
enmudece
en las largas noches
que lleva dentro,
siempre en su mundo
soledad en sus adentros.

Entre las rejas de una casa vacía
donde la tibia luz
apenas roza su cuerpo,
recordará aquellas tardes
sentada mirando al cielo,
como deja comerse la vida
mientras permanece en su invierno.


Yayone Guereta.

25 de noviembre de 2014

Pensamiento.



Personas sombrías
arrastran melancolías
de amores perdidos
y almas vacías
corazones compungidos
dolor añadido
de una vida que de por si,
ya castiga.

(Pensamientos)
____________


Yayone Guereta.

21 de noviembre de 2014

Triste invierno.



Gélido invierno
que nos guardas en ratoneras
donde aflojan las pieles
que embutimos en telas.

La sonrisa rota se esconde
y el corazón no late apenas
esperando alguna buena nueva
que transforme el recio aspecto
y nos cambie la existencia.


Yayone Guereta.





Desde el malecón.



Noches de boleros
cantados por una rota voz,
las manos cansadas a un piano
de un viejo trovador,
tararea antiguos amores
desde su imaginación.

El alba asoma
se termina su actuación,
sin penas ni glorias
se retira a su lejano malecón,
donde transcurren sus días
y acuestas lleva su canción.

Canta historias pasadas 
para mantener la ilusión
de una juventud vivida
que en partituras quedó.

Lloró...

Yayone Guereta.

23 de junio de 2014

Toma y daca.



Entre cantos y quebrantos andamos.

Tu me provocas y yo me aguanto
yo te incito y tú, 
escondes la mano
lucha de egos, juego espartano
toma y daca, así vamos tirando.

Mientras yo, te cedo la luna
si, esa, la que está en mi tejado
la que te envuelvo en susurros los abrazos
la que hace esa magia, de amarnos.

Luna de ensueños
posate en nuestras manos.



Yayone Guereta.



3 de junio de 2014

Sirena de odas.



Sirena que embrujas con dulce canto

-melodía que embriaga-

al más temible bucanero de mares bravos.

Con el rumor de tus cómplices caracolas

-me llevas, me agitas-

me mezclo en tus trazos.

Meces a la luna curiosa,
a las estrellas que te iluminan jugueteando, 

-con tu suave arrullo-

despliega su hermoso negro manto.

Farfullas entre susurros canciones -en  bellos sonidos-,
voy de tu mano,

-enredando-

me atrapas con tu lazo.


A tus brazos me entrego
esperando el abrazo.


Yayone Guereta.

14 de mayo de 2014

Luna de encanto.



A veces se esconde
tras la cara de si misma
donde oculta sus imperfecciones.

Para calmar el fuego del astro,
del calor abrasador que cubre con tu manto.

Con su sutil silueta se desliza libre
más el brillo de sus reflejos la delata,

-poniéndose colorada-

Mientras ella mira 
y busca en los recuerdos.

Es su misterio el que embelesa y atrapa
esperándonos paciente en cada ocaso.

Viste con su traje blanco de finas puntillas, 
-engalanada-
sabe que seremos sus esclavos.

Y nos va atrapando cada noche
mimando nuestro descanso,
acuna y arrulla los sueños, 
mágica- luna de encanto.

Como abriga
en las oscuras noches de llanto,
hipnotizando con su canto.

La más bella de las constelaciones,
donde habitan los sueños que ansiamos.

Locas ilusiones de tantos.

Yayone Guereta.